La limpieza de nuestro cuerpo es tan básica y complicada como nosotros querramos. Hay personas que pasan 40 minutos bajo el agua y otras que toman baños militares y cumplen el objetivo principal en tres minutos o menos. Sin embargo existen zonas del cuerpo con las que mucha gente debate, incluso a una edad avanzada, acerca de cómo se debe limpiar y cuidar. Una de esas son los oídos.

Existen muchos mitos y verdades acerca de la limpieza del oído, y es que a diferencia de otras partes del cuerpo esta zona realmente necesita un cuidado particular.

Básicamente el oído se limpia solo por la cera que produce. Nosotros podemos usar hisopos para limpiar otras partes de la oreja, pero nunca debemos meter el hisopo al oído, pues puede empujar la cera y crear un tapón que sí puede desarrollar problemas verdaderos.

hisopo

¿Por qué tenemos cera?

La cera del oído protege y humecta la piel del canal auditivo, previene su resequedad, comezón e irritación. Además puede combatir y prevenir infecciones; finalmente, la cera del oído evita que otras cosas entren al interior de tu cuerpo: polvo, tierra, bacterias y más. Estas razones son más que suficientes para no tocar la cera del oído, que con el tiempo es empujada fuera del cuerpo y cae naturalmente, con frecuencia cuando te bañas.

Sin embargo, sí existe gente que produce más cera de lo normal (u ocasiones en las que a cualquiera nos pasa) y es común que busquen deshacerse del exceso producido, pero deben tener cuidado, pues una mala práctica puede resultar en heridas y enfermedades.

dolor

¿Cuándo sabemos que la cera se convirtió en tapón?

Un tapón de cera puede producir un severo dolor en el oído o por lo menos constante, fiebre, mareos, tos, y pérdida del oído en ciertos momentos y por eso es importante mantener siempre limpio el canal auditivo sin exceso de cera.

Cómo quitarlo

  • Una de las formas más sencillas de liberarse de un tapón de cera es con un masaje. Sólo debes masajear la parte trasera de la oreja y tirar de ella en varias direcciones mientras abres y cierras la boca al mismo tiempo, eso aflojará y moverá el tapón hacia delante para que después lo remuevas con cuidado.
tirar
  • También puedes usar agua oxigenada para quitar el dolor y al mismo tiempo eliminar la cera que bloquea el canal auditivo. Llena un tazón, la mitad con agua tibia y la otra mitad con agua oxigenada. Llena un gotero y mientras estás acostado llena el oído con la mezcla. Deja reposar entre tres y cuatro minutos y voltéate para que el líquido salga, después usa sólo agua tibia para enjuagar.
  • El procedimiento también puede funcionar con aceite de oliva tibio, sólo que repitiendo el procedimiento tres veces cada quince minutos durante tres días.

Nunca intentes quitar el tapón con pinzas, instrumentos punzantes ni velas calientes. No hacen más que empeorarlo y pueden causar un daño muy severo.

Los remedios caseros deben funcionar, pero si crees que el tapón persiste o que se adentró más en el canal auditivo, ve inmediatamente con un doctor, recuerda que tu salud es primero y no debes arriesgarte por haber fallado en el intento.