Dicen que los viajes se viven tres veces: cuando los planeamos, cuando los vivimos y, por último, cuando los recordamos. La ciencia lo reafirma tras un estudio realizado por la Universidad de Cornell. Esto podría explicar por qué somos tan felices cuando estamos de viaje.

En él, descubrieron que es más probable que invertir dinero en experiencias nos brinde una felicidad más duradera que gastarlo en cosas materiales. ¿El motivo? Las personas nos apegamos a los objetos físicos. Por esta razón, aquello que compremos causaría una disminución de la felicidad a medida que pase el tiempo.

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Las experiencias, en cambio, se recordarán con alegría a lo largo de la vida. Asimismo, una encuesta realizada a 18.000 habitantes de distintos países, arrojó un resultado similar: la mayoría de los encuestados afirmó que los recuerdos de sus viajes les trajeron más felicidad que cualquier otra cosa.

"Uno de los enemigos de la felicidad es la adaptación", afirma el Dr. Thomas Gilovich, profesor de psicología en la universidad que realizó el estudio. "Compramos cosas que nos hagan felices, y estamos satisfechos, pero sólo por un tiempo. Lo nuevo nos resulta estimulante al principio, pero luego nos adaptamos a ello."

Ambos descubrimientos nos invitan, entonces, a analizar en qué invertimos nuestro tiempo y dinero. Según la ciencia, las aventuras que vivimos y los momentos especiales que compartimos con los demás son más valiosos que lo material. Esto es lo que reflejó la encuesta, ya que los entrevistados afirmaron que preferían invertir en experiencias antes que en objetos.

¿cómo impactan los viajes en nuestro bienestar?

Además de hacernos más felices, tiene efectos positivos en nuestra salud. Además de reducir el riesgo de infarto de miocardio, sobre todo para adultos mayores, refuerza la confianza en uno mismo.

Viajar implica salir de nuestra zona de confort. Interactuamos con otras personas y culturas diferentes, probamos comidas nuevas y hasta nos comunicamos en otros idiomas. Esta combinación de estímulos nos brinda seguridad y una autoestima sólida.

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Además, nos prepara para afrontar los problemas desde otra perspectiva. Según el médico canadiense Mel Borins, el motivo yace en que nos alejamos de los aspectos estresantes de la vida. Esto nos brindaría una mayor claridad mental a la hora de resolver imprevistos, aplicando un punto de vista diferente.

Ahora que ya conoces todos los beneficios de viajar y de vivir nuevas experiencias, sólo resta que te animes a planificar tu próxima aventura. Tan sólo piensa en todos los bellos recuerdos que te traerán felicidad, luego de haberlos vivido en primera persona.

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Fuentes:

Intriper

Traveller